Cómo Enseñar a un Niño el Hábito de Ir al Baño

Cómo Enseñarle al Niño el Hábito de ir al Baño

Antes de enseñarle a tu hijo a ir al baño, es importante reconocer primero si está capacitado para iniciar el proceso. Para ello, ten en cuenta esta guía.

Sin embargo, puedes ayudarlo y comenzar a prepararlo siguiendo algunos consejos.

Preparando al niño para que pida ir al baño

  • Utiliza palabras para expresar el acto de usar el baño (por ejemplo, "pee", "popa o popó", "baño", y otros).
  • Pídele que te avise cuando su pañal está mojado o sucio.
  • Procura que identifique los comportamientos en ese momento. Pregúntale “¿pee?” o “¿popó?”, a fin de que pueda ir asociando el impulso de cada palabra con mojar el pañal y con ir al baño.
  • Consigue un inodoro para niños y enséñale en forma de juego a sentarse en él, para que tome práctica y confianza.

Cuando el pequeño ya esté listo para aprender a usar el baño, se puede dar comienzo con la etapa de formación, para la cual es necesario tener mucha calma y paciencia, ya que llevará varios meses y no debe ser un proceso traumático para el niño ni para los padres. Es recomendable esperar un tiempo si el pequeño esta sometido a situaciones que le generen inseguridad o inquietud, como la reciente llegada de un hermanito, cambios en los vínculos familiares, nueva casa, etc.

Sentándose en el inodoro

Prepara el inodoro para que pueda usarlo y se sienta seguro en él. Se puede adquirir un asiento especial para bebés, un banquito o algo para que apoye los pies, o un orinal para bebe. Muéstrale a tu hijo cómo sentarse y explícale lo que está haciendo, recuerda que aprende imitando lo que mira. Luego, haz que se siente en el asiento del inodoro mientras lo miras.

Si tiene un hermano unos pocos años mayor, considera involucrarlo para enseñarle a usar el baño, pero no hagas que tu hijo se siente contra su voluntad.

Establece una rutina. Por ejemplo, puedes empezar todas las mañanas sentándolo y orientarlo en la enseñanza del aseo general. Una buena idea es hacerlo dentro de los 15 a 30 minutos después de las comidas, para aprovechar la tendencia natural del cuerpo a tener una evacuación intestinal después de comer (esto se llama el reflejo gastro-cólico). Espéralo, hazle compañía, y utiliza este tiempo para hablar de cosas agradables, como una visita a la casa de los abuelos o algún personaje que le guste.

Detectando el momento en que quiere ir al baño

Es recomendable que esperes a que tu hijo te avise cuando tenga ganas de ir al baño, o bien habla con él para que te diga cuando tenga ganas de sentarse en el orinal o en el inodoro. De todos modos, trata de detectar el momento justo para actuar inmediatamente.

Los niños a menudo dan claras señales que necesitan utilizar el cuarto de baño; suelen tener la cara roja, o se agachan y se colocan en cuclillas. Muchos son regulares en cuanto a la hora del día en que tienden a evacuar, detecta estas situaciones.

Cuando veas una reciente evacuación en los pañales, llévalo al baño, siéntalo en el inodoro y dile que la “popa” va en el inodoro.
Asegúrate que la ropa sea la apropiada en este proceso. En decir, hay que evitar prendas con botones o cintos, ya que los niños deben ser capaces de desnudarse fácilmente cuando están aprendiendo a ir al baño.

Si luego de cinco minutos de estar sentado tu hijo no hace caca ni orina, levántalo y dile que más tarde lo pueden volver a intentar, alentándolo a que te avise. Dale sonrisas, aplausos y elogios.

Paciencia, clave para que tu hijo aprenda el hábito de ir al baño

Con seguridad, habrá muchas ocasiones en que lo dejarás en el inodoro y no hará nada, y cuando le pongas el pañal lo ensuciará enseguida. Es común que eso suceda porque se siente más seguro y más cómodo con el pañal, ya que es un objeto conocido. Hay que recordar que debemos prepararlo psicológicamente de a poco.

Deja a tu niño en algún momento del día sin su pañal. Si él o ella orina sin llevar nada puesto, puede ser más probable que empiece a darse cuenta de lo que pasa y a expresar su malestar. Si optan por mantenerlo desnudo de la parte inferior durante un tiempo, seguramente necesitarás proteger tapetes y alfombras. Cuando ocurra lo inevitable, no debes enfadarte con el niño, porque tendrás que limpiar varias veces con toda seguridad.

Asegúrate de que todos los mayores que cuiden a tu hijo (niñeras, abuelos, docentes), sigan la misma rutina. Es muy importante que sepan cómo quieres que manejen la situación y pedirles que utilicen el mismo enfoque para que tu hijo no se confunda durante el aprendizaje.

Ofrécele pequeñas recompensas cada vez que vaya al baño, como un tiempo compartido dibujando, una golosina o un cuentito con mamá. Una vez que el pequeño comience a tener control, enséñale la importancia de lavarse las manos al terminar, y quizás puedas dejarlo participar en la selección de la ropa interior que usan los “niños grandes”.

Durante esta etapa de aprendizaje para ir al baño, recuerda elogiar todos los intentos en que tu hijo colabora, incluso si no pasa nada. Es importante no castigar fallos o mostrar decepción cuando se mojen ellos mismos, el suelo o la cama. En lugar de ello, dile que eso fue un accidente y bríndale tu apoyo.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo Enseñar a un Niño el Hábito de Ir al Baño, te sugerimos que visites nuestra sección Familia y relaciones.

Esta nota te fue útil?

104 valoraciones. El 91% dice que es útil.