Envolver un regalo de manera especial forma parte del aporte personal que podemos hacer en el obsequio, ya que por lo general uno compra un producto ya listo y se olvida del sentido que puede provocar un regalo mas "personal".
Para envolverlo de una manera distinta y hacer notar nuestro cariño y aprecio, podemos utilizar un buen retazo de tul o una tela brillante. Solo debemos colocar el regalo en el medio, unir las puntas y cerrar con un gran lazo.
Original, sencillo y rápido.
Con los tubos de cartón donde se enrollan telas o los de rollo de cocina, podemos elaborar un envoltorio que sorprenderá al agasajado
Si son varios los regalos (por ejemplo en navidad) el periódico nos puede dar la oportunidad de hacerles saber que conocemos sus gustos. Al que le gustan los deportes, le envolveremos el regalo con esa sección, a los niños, con las partes de juego, a las mujeres con la de moda, etc.
Otra forma es colocar el regalo (si es pequeño) dentro de un globo y luego inflarlo, el agasajado deberá hacer explotar el globo para poder acceder al regalo.
Nunca debe faltar una tarjeta en la cual expresamos nuestros deseos y coloquemos nuestro nombre. Si el regalo es para alguien muy cercano, podemos acompañar la tarjeta con una flor natural. Un gran lazo también es una gran idea.
Para conseguir una buena presentación, solo debes tener en cuenta algunas pautas:
- Recuerda a quien le vas a enviar el regalo antes de envolverlo.
- En lo posible utiliza un envoltorio que se relaciones con el regalo.
- Luego, piensa que elementos puedes utilizar como accesorios: moños, cintas, flores secas, cascabeles, pequeños peluches, etc.
- Puedes utilizar cualquier tipo de papel que se te ocurra, de regalo, brillante, papel de diarios, hojas de revistas, retazos de telas, etc.
- Ten cuidado de la combinación, tampoco debe volverse un circo. Si el envoltorio ya es llamativo, los accesorios deben ser muy sutiles o solo agregar una tarjeta con una cinta.
La idea es convertir el regalo en algo especial, desde la envoltura hasta el obsequio en si mismo. Las posibilidades son infinitas, en tanto y cuanto le demos rienda suelta a nuestra creatividad y no olvidemos que el momento de abrir el regalo tiene que ser parte de un recuerdo lleno de alegría.